Una empresa andaluza crea un dispositivo que reducirá los atropellos en un 88%
Más de 300 muertes se producen cada año en España como consecuencia de los atropellos dentro de las zonas urbanas. Este hecho ha motivado a la empresa sevillana Sevidetec y la Asociación Española de la Carretera a la creación, diseño y puesta en marcha de un paso de cebras inteligente que es capaz de reducir este tipo de accidentes en un 88%.
El proyecto Mejora de la Percepción de los Peatones en lo Pasos de Cebra se trata de un dispositivo electrónico automático que, instalado en los pasos de cebra, es capaz de reducir las situaciones de riesgo de atropello de peatones en zonas urbanas en un 88%. Esta es la razón de ser de la sevillana Sevidetec y la Asociación Española de la Carretera que ha ideado un novedoso sistema que detecta a los transeúntes justo en el momento en el que se disponen a cruzar la calzada, gracias a unos sensores fotoeléctricos situados en los extremos del paso. Estos sensores crean una línea de cruce con el fin de que un peatón que pretenda atravesar la calzada por ese punto, tenga que cruzar esa línea y active una señal en el panel que se ilumina para alertar a los conductores de la presencia de viandantes.
Esta señal luminosa ‘Atención peatón cruzando’ permanecerá encendida durante el tiempo necesario para que el peatón complete el cruce al otro lado de la vía. Y todo, bajo la idea de establecer una comunicación real entre conductor y peatón en un punto de conflicto de ambos, concienciar a los peatones para que utilicen los pasos de cebra y eviten cruzar la calzada por otros puntos más peligrosos y, por último, mejorar el comportamiento de los conductores.
Así, para intentar conseguir estos objetivos se ha realizado un estudio piloto en uno de los pasos de peatones de la localidad sevillana de Los Palacios y Villafranca, en el que se ha instalado el dispositivo en un lugar considerado como punto conflictivo por su intenso tráfico rodado y por la gran afluencia de peatones al encontrarse situado justo al lado de una parada de autobuses interurbanos. Tras seleccionar el paso de cebra se colocó en el mismo todos los elementos indispensables para alcanzar los objetivos del proyecto, es decir, una cámara de video-vigilancia que envía señales a la unidad de grabación, un panel luminoso, o un soporte de sensores. Además, el prototipo del dispositivo electrónico requiere de un cable de alimentación general a 220 voltios monofásica para el panel luminoso.
Con todo, una de las conclusiones a las que llegaron es que este paso de cebras inteligente mejora la comunicación entre conductores y peatones, haciéndola mucho más fluida y determinante para que el paso de peatones sea más seguro. Además, se pudo observar un descenso global de las situaciones de riesgo en un 88%, y un descenso del 98% en las situaciones de riesgo provocadas por el peatón, lo que representa una aceptación generalizada de los usuarios de un dispositivo de seguridad vial simple, de uso cómodo y de fácil comprensión.
En este sentido, otra de las conclusiones que se han desprendido de este estudio es que se han mejorado las pautas de comportamiento de los conductores cuando se acercan a un paso de peatones. De esta forma, las situaciones de riesgo provocadas por los conductores se han reducido en un 78%.
El proyecto incluye un análisis del comportamiento tanto de los peatones como de los conductores. De los resultados de este análisis se concluye que casi un 10 por ciento más de los peatones habituales de ese paso cruza ahora de forma correcta. En el caso de los conductores, se observa también una mejora de su comportamiento, de forma que se produce un 17% menos de infracciones por no respetar el paso de cebra.
El dispositivo muestra especialmente su eficacia cuando el peligro de atropello se debe a causas ajenas al conductor y al peatón, es decir, cuando hay una falta de visibilidad -una parada de autobuses cercana, o vehículos mal aparcados. En estos casos, las situaciones de riesgo de atropello se han reducido de 337 a 18. En lo que se refiere a otros aspectos menos relacionados con la seguridad vial, el sistema propuesto por el proyecto MEPP aporta otra ventaja: en comparación con otros sistemas como los badenes o los pasos elevados, aquél no repercute negativamente en los vehículos ni en los viandantes.

Beneficios del paso de cebra inteligente
Sin dejar de lado el hecho de que aún queda mucho por hacer en este sentido, y que ha trascurrido mucho tiempo antes de llegar al 100% de efectividad en el desarrollo de este tipo de sistemas, este estudio piloto ha probado la eficacia del prototipo desde varios puntos de vista. Así, atendiendo al punto de vista técnico, el estudio ha demostrado la capacidad de la tecnología actual para ser usada en aplicaciones activas en materia de seguridad vial y que pueden ser de gran ayuda para aumentar la seguridad en los pasos de cebra. Además, el estudio ha demostrado que el sistema se adapta económicamente a las exigencias actuales del mercado, presentando un producto muy competitivo y con una gran relación calidad-precio y asequible para los posibles compradores.
Por otro lado, y desde el punto de vista energético, el uso de este dispositivo supone un gasto de energía mínimo, al ser una señal luminosa que no está activada permanentemente, sino que se enciende en el momento en el que un peatón necesita cruzar.
Una realidad preocupante
Según las estadísticas publicadas por la DGT, más del 87% de los accidentes con víctimas debido al atropello de personas se producen dentro de zonas urbanas. La lesividad de estos accidentes es muy elevada. Para ser más concretos, el número de muertes por atropello asciende a 326. En este sentido, el riesgo de verse implicado en accidente por atropello en zona urbana afecta especialmente a las personas mayores de 64 años, un sector al que corresponde el 34% de los peatones fallecidos. Otro grupo de peatones muy vulnerable ante los atropellos es el formado por los niños ya que en zona urbana el 66% de las víctimas mortales de este grupo de población fallecieron a consecuencia de un atropello. En este caso, uno de los elementos que más se asocia a los puntos de atropello graves es la presencia de paradas de autobús, que pueden disminuir considerablemente la visibilidad.
El proyecto Mejora de la Percepción de los Peatones en lo Pasos de Cebra se trata de un dispositivo electrónico automático que, instalado en los pasos de cebra, es capaz de reducir las situaciones de riesgo de atropello de peatones en zonas urbanas en un 88%. Esta es la razón de ser de la sevillana Sevidetec y la Asociación Española de la Carretera que ha ideado un novedoso sistema que detecta a los transeúntes justo en el momento en el que se disponen a cruzar la calzada, gracias a unos sensores fotoeléctricos situados en los extremos del paso. Estos sensores crean una línea de cruce con el fin de que un peatón que pretenda atravesar la calzada por ese punto, tenga que cruzar esa línea y active una señal en el panel que se ilumina para alertar a los conductores de la presencia de viandantes.Esta señal luminosa ‘Atención peatón cruzando’ permanecerá encendida durante el tiempo necesario para que el peatón complete el cruce al otro lado de la vía. Y todo, bajo la idea de establecer una comunicación real entre conductor y peatón en un punto de conflicto de ambos, concienciar a los peatones para que utilicen los pasos de cebra y eviten cruzar la calzada por otros puntos más peligrosos y, por último, mejorar el comportamiento de los conductores.
Así, para intentar conseguir estos objetivos se ha realizado un estudio piloto en uno de los pasos de peatones de la localidad sevillana de Los Palacios y Villafranca, en el que se ha instalado el dispositivo en un lugar considerado como punto conflictivo por su intenso tráfico rodado y por la gran afluencia de peatones al encontrarse situado justo al lado de una parada de autobuses interurbanos. Tras seleccionar el paso de cebra se colocó en el mismo todos los elementos indispensables para alcanzar los objetivos del proyecto, es decir, una cámara de video-vigilancia que envía señales a la unidad de grabación, un panel luminoso, o un soporte de sensores. Además, el prototipo del dispositivo electrónico requiere de un cable de alimentación general a 220 voltios monofásica para el panel luminoso.
Con todo, una de las conclusiones a las que llegaron es que este paso de cebras inteligente mejora la comunicación entre conductores y peatones, haciéndola mucho más fluida y determinante para que el paso de peatones sea más seguro. Además, se pudo observar un descenso global de las situaciones de riesgo en un 88%, y un descenso del 98% en las situaciones de riesgo provocadas por el peatón, lo que representa una aceptación generalizada de los usuarios de un dispositivo de seguridad vial simple, de uso cómodo y de fácil comprensión.
En este sentido, otra de las conclusiones que se han desprendido de este estudio es que se han mejorado las pautas de comportamiento de los conductores cuando se acercan a un paso de peatones. De esta forma, las situaciones de riesgo provocadas por los conductores se han reducido en un 78%.
El proyecto incluye un análisis del comportamiento tanto de los peatones como de los conductores. De los resultados de este análisis se concluye que casi un 10 por ciento más de los peatones habituales de ese paso cruza ahora de forma correcta. En el caso de los conductores, se observa también una mejora de su comportamiento, de forma que se produce un 17% menos de infracciones por no respetar el paso de cebra.
El dispositivo muestra especialmente su eficacia cuando el peligro de atropello se debe a causas ajenas al conductor y al peatón, es decir, cuando hay una falta de visibilidad -una parada de autobuses cercana, o vehículos mal aparcados. En estos casos, las situaciones de riesgo de atropello se han reducido de 337 a 18. En lo que se refiere a otros aspectos menos relacionados con la seguridad vial, el sistema propuesto por el proyecto MEPP aporta otra ventaja: en comparación con otros sistemas como los badenes o los pasos elevados, aquél no repercute negativamente en los vehículos ni en los viandantes.

Beneficios del paso de cebra inteligente
Sin dejar de lado el hecho de que aún queda mucho por hacer en este sentido, y que ha trascurrido mucho tiempo antes de llegar al 100% de efectividad en el desarrollo de este tipo de sistemas, este estudio piloto ha probado la eficacia del prototipo desde varios puntos de vista. Así, atendiendo al punto de vista técnico, el estudio ha demostrado la capacidad de la tecnología actual para ser usada en aplicaciones activas en materia de seguridad vial y que pueden ser de gran ayuda para aumentar la seguridad en los pasos de cebra. Además, el estudio ha demostrado que el sistema se adapta económicamente a las exigencias actuales del mercado, presentando un producto muy competitivo y con una gran relación calidad-precio y asequible para los posibles compradores.
Por otro lado, y desde el punto de vista energético, el uso de este dispositivo supone un gasto de energía mínimo, al ser una señal luminosa que no está activada permanentemente, sino que se enciende en el momento en el que un peatón necesita cruzar.
Una realidad preocupante
Según las estadísticas publicadas por la DGT, más del 87% de los accidentes con víctimas debido al atropello de personas se producen dentro de zonas urbanas. La lesividad de estos accidentes es muy elevada. Para ser más concretos, el número de muertes por atropello asciende a 326. En este sentido, el riesgo de verse implicado en accidente por atropello en zona urbana afecta especialmente a las personas mayores de 64 años, un sector al que corresponde el 34% de los peatones fallecidos. Otro grupo de peatones muy vulnerable ante los atropellos es el formado por los niños ya que en zona urbana el 66% de las víctimas mortales de este grupo de población fallecieron a consecuencia de un atropello. En este caso, uno de los elementos que más se asocia a los puntos de atropello graves es la presencia de paradas de autobús, que pueden disminuir considerablemente la visibilidad.


